martes, 1 de diciembre de 2015

10 cosas que pasan durante las dos últimas semanas de clases

1. Crítica final obligatoria. Sólo viene un tercio de la clase. Todos quieren ser últimos en la lista porque, la verdad, ninguno ha hecho nada desde la clase anterior y esperan poder salvar la situación durante las tres horas de clase. Perdón, las dos horas y cincuenta minutos antes de criticar.

2. Inbox, sábado a las 10 de la noche. "Hola profe. Te mando mi replanteo de la intro de mi trabajo final para que me lo chequees antes de la entrega." Nombre de archivo finalfinalporlarcsmahorasi.docx

3. "Holiiiii". Saludo de la alumna que llega dos horas y dieciocho minutos tarde a la última clase del ciclo.

4. "¿La asistencia es obligatoria?" Pregunta del  80% de los alumnos de cualquier curso.

5. "Se vende. Reloj para plagiar en los exámenes". Anuncio publicitario visto más de una vez en Facebook.

6. Inicio de la última clase del ciclo. Se acerca una alumna: "Profe, el alumno X dice que no va a venir porque tiene un contratiempo. Que porfis no lo jales en faltas."

7. Publicación en un muy público muro de Facebook. "Aiudaaa!!!1 Algien ke tenga apuntes de historia 3 al dia parfavaaaaar. No se nadaaa!!!!1" [sic.]

8. "No, amiga, no puedo ir, te juro que de verdad que tengo entrega. Sí, ahora sí es importante, porque creo que me voy por 18." Alumna hablando por celular, escuchado en un pasillo.

9. Alumno que viene a criticar su trabajo final de investigación, del que depende si aprueba o no el curso. "Traigo un avance." "Ok." "¿Puedes leerlo?" "Ok." Profesora procede a leerlo. Son 3 párrafos con un total de 12 líneas. Mira al alumno. El alumno mira a la profesora. "¿Y? ¿Está bien?"

10. "O sea, en verdad yo lo que quería era investigar la importancia de la arquitectura en la vida de los individuos partiendo de la fenomenología, que en verdad no sé bien lo que es, pero me pareció chévere el título. Lo que pasa es que no me dio el tiempo y decidí mejor escribir sobre la última remodelación del Jockey Plaza, que tengo los planos porque era practicante de la oficina."

* Bonus: Durante la hora de clase. "Profesora, el alumno Y quiere saber a qué hora y dónde es su próxima clase." "¿Por qué?" "Porque la quiere ir a buscar allá." "¿Y por qué no viene a esta, en la que está matriculado?" "..."

viernes, 25 de septiembre de 2015

Lo que mis alumnos preguntan (y lo que me gustaría responderles), segunda parte

No vine la clase pasada porque me encontré un gatito recién nacido. ¿Me puedes borrar la inasistencia?
¿Un gatito recién nacido? ¿De verdad? ¡Qué liiiiiindo! Tráelo a clase y así podemos jugar con él en vez de desarrollar los contenidos que tengo que meter en tu cabeza antes del día del examen.

Encontré un pdf sin autor donde está todititita la información que necesito para mi trabajo. ¿Lo puedo usar?
¡Pero por supuesto! Y ya que estás en eso, ¿por qué no intentas también la wikipedia o el rincón del vago? Es importante triangular fuentes.

Quisiera construir mi tesis en este terreno: se encuentra en un acantilado de relleno sanitario al interior de una reserva natural y parece que al lado hay una huaca. ¿Dónde consigo los planos?
*Respira profundamente* No. No no no. No. Y no.
...
¿Cómo fue que llegaste a noveno ciclo? 

Moví la escalera medio metro hacia la derecha. ¿Está bien?
¡Detengan la clase! ¡Párense todos! Por favor, una ovación a esta promesa de la arquitectura universal que acaba de mover su escalera medio metro hacia la derecha. Te ha quedado lindi, corazón.

Estoy estresado/a. Llevo muchos cursos. 
¡Oy, pobechito/a! ¿Quién te manda a meterte en una carera cuya carta de presentación es "te vas a amanecer"? ¿Quién te manda, una vez en esa carrera, a llevar tantos cursos al mismo tiempo? Y, finalmente, como diría uno de mis queridos colegas, ¿en qué lugar de mi contrato dice que a mí me tienen que interesar tus problemas? (Gracias, Hugo)

No hice la tarea porque no encontré el libro que me recomendaste.
¡Pero si está en la biblioteca!
¿Qué, también tenía que buscar ahí?
...

¿La próxima clase vas a tomar práctica? Porque creo que voy a faltar.
Ah, qué bueno que me avisas con tiempo. Así puedo programar mi calendario e actividades en función de tu asistencia a mi clase. Es más, ¿no hay algún día de la semana en especial que querrías que tome las prácticas que tengo pensadas tomar? ¿Algún horario que te acomode mejor?

A mí me dijeron que eras buena gente.
Te mintieron.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Aprendiendo a usar la calle

Hace exactamente 5 meses escribí sobre el Ecomarket de San Isidro y el uso - o la falta de uso - del espacio urbano. 

Me había llamado la atención lo poco acostumbrados a usar la calle que parecían los visitantes del espacio. Llegaban, compraban y se iban, sintiéndose turistas en una calle que recorren con frecuencia. Una cosa es recorrerla en carro; otra muy distinta, a pie.

En su momento me preguntaba si el Ecomarket lograría enseñar a sus usuarios a usar el espacio urbano, la calle, no como el espacio de "no toques, hijito, que está sucio" o "cuidado hijita que te van a robar". La calle como espacio de encuentro, de intercambio, de chismorreo, de disfrute.

Estos días han estado grises y húmedos, y el mercado cada vez congrega más gente. Algunos van y no compran más que una bolsita de chifles (carísimo todo, pero eso no viene al caso en este momento), otros se quedan conversando en las bancas, se toman un café y miran cómo los hijos juegan en la vereda. Parece que ya no está tan sucia o ya no importa tanto. Otros aprovechan y hacen la compra semanal de chía, camote orgánico y emoliente en botella. 

Sea como sea, las cosas han cambiado un poco. 

Lo más bonito es ver cómo algunas de las personas que van usan el Ecomarket de pretexto, y siguen caminando más allá de sus límites. Una cuadra más allá hay una librería, vamos. Por ahí hay un supermercado, vamos también. De repente llegamos a un sitio para almorzar. La calle como lugar de oportunidades y encuentros, como debe ser.

La calle es para ser gozada. Es de todos y para todos, y qué mejor lugar para encontrarse y perderse, para intercambiar historias y para conversar perezosamente de nada importante. 

Actualmente la zona sigue cuidadosamente protegida por serenos, que cuidan que las camionetas cedan el paso a las mamás con cochecitos. Tal vez en un futuro no muy lejano estos serenos no sean necesarios y la camioneta siempre ceda el paso. 

Sigamos con el optimismo.

(signovial.pe)

jueves, 20 de agosto de 2015

Un mercado centenario y su futuro como supermercado (Alexa Guerra Cam)

Sobre el desarrollo de ciudades, los resultados de un crecimiento económico no siempre son buenos y mucho menos, si no existen políticas urbanas, entre ellas, las de protección del patrimonio inmueble.

Desde afuera es más fácil leer los cambios por los que atraviesa una ciudad en pleno crecimiento; me encuentro en Lima y me refiero a Huacho, el lugar en el que crecí y que cuya identidad como ciudad, hasta el día de hoy, me es difícil encontrar, pero no imposible.

Casona Pittaluga (Huacho.info)
Casino Huacho (apecsunjfsc.wordpress)

Casona Maristas (Huacho.info)
 
Hotel Bolognesi (GoogleMaps)

Sé que las manifestaciones culturales, tradiciones, historia, arquitectura, son sinónimos de identidad. Y si hablo de arquitectura, son pocos los edificios que aún se mantienen en pie en la ciudad de Huacho. Podría nombrar algunos, casi todas en terrible estado de conservación, como la casona Pittaluga, en manos de la empresa chilena Edelnor; la antigua estación del tren, hoy museo arqueológico de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión; el Casino de Huacho, actualmente local de restaurantes y tiendas en plena Plaza de Armas; la casona Maristas, que pertenece al colegio privado San José de los Hermanos Maristas; el hotel Bolognesi, casi abandonado y el Mercado Central, del cual haré énfasis por encontrarse en riesgo; no solo por los estragos del tiempo en su infraestructura, sino por las malas decisiones de gente sin memoria.

Historia del mercado central de Huacho

Desde la época prehispánica, Huacho ha sido punto importante de intercambio comercial entre pobladores de la costa y la sierra.

En 1551, durante el virreinato, se crearon las reducciones indígenas en el pueblo de San Bartolomé de Guacho, y es en esta época, en la que aparece el primer mercado, en forma de plaza techada con esteras, en la Plaza de San Quintín (hoy en día Plazuela Domingo Mandamiento Sipán), lugar donde se comercializarían productos abundantes y de buena calidad,  según descripciones en escritos de Ernst W. Minddendort.[1]

Más tarde, debido a la presencia del puerto, la población de Huacho iría en aumento y el Mercado de San Quintín ya no se daría abasto. Por esta razón, el 22 de noviembre de 1909, durante el gobierno de Augusto B. Leguía, se promulga la ley N° 1176, en la que se confiere el presupuesto para la construcción de la nueva Plaza de Abastos. El 28 de julio de 1915, durante la gestión del alcalde Adán Acevedo, se inaugura la Nueva Plaza de Abastos, convirtiéndose, hasta el día de hoy,  en uno de los principales puntos de encuentro para pobladores y visitantes.[2]

Antiguo Mercado de Abastos de Huacho, 1919 (juliosolorzano.blogspot)

Debido a su importancia histórica, el 27 de setiembre del 2007, el Antiguo Mercado de Abastos de Huacho es declarado Patrimonio Cultural de la Nación, según la Resolución Directorial Nacional N° 1270/INC.

Triste sería la noticia cuando dos años después, el mismo INC publicaría la Resolución Dictatorial N°413 en la que dejara sin efecto la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación del mercado. Y más triste aún, los rumores de la construcción de un nuevo supermercado en el mismo lugar.[3] ¿Coincidencia o coima? 

Para empeorar la situación, en el 2013, Defensa Civil declara al mismo como inhabitable y de alto riesgo y, Rodolfo Rodríguez, encargado de Defensa Civil, responsabilizaría a los administradores del mercado por no pedir recomendaciones ni verificaciones.[4]

Actual Mercado Central (prensaaldia.blogspot)

Interior del actual Mercado Central (Alexa Guerra Cam)

Interior del actual Mercado Central (Estefanía Cervera)

Pero no es hasta el 2014 cuando el presidente de la asociación del mercado, Juan Carlos Bermúdez, entra en coordinaciones con el alcalde de ese entonces, Santiago Cano y le presenta el anteproyecto de lo que sería el nuevo mercado central que, según las descripciones, contaba con 4 pisos, cine, patio de comidas, auditorio y escaleras eléctricas (descripciones que corresponden más a un centro comercial que a un mercado modelo). Santiago Cano se compromete en apoyar la construcción del nuevo edificio y facilitar las licencias municipales, con el fin de contribuir con el “embellecimiento de la ciudad y su progreso”.[5]





Renders del anteproyecto del Nuevo Mercado Central (prensaaldia.blogspot)

Pero, ¿de qué embellecimiento se habla cuando se mutila una manifestación arquitectónica bellamente lograda en madera?, ¿de qué progreso se habla cuando se da la espalda a la historia y tradición para dar paso a un elemento más de lo mismo?

El proyecto del Nuevo Mercado Central es tan ordinario y vacío como cualquier otro supermercado; no hay nada que lo haga memorable excepto su pobreza arquitectónica. La tipología del edificio no comunica su función y las vistas presentadas muestran espacios públicos que no existen.

Los comerciantes y dirigentes se muestran emocionados por la propuesta, pero sucede todo lo contrario con gran parte de la población: si bien la inversión será privada, el mercado es un hito arquitectónico y forma parte de la identidad huachana. Asimismo, éste ya había sido declarado Patrimonio Cultural pero las autoridades locales nunca mostraron interés por proteger la integridad del mercado y al parecer, tampoco lo harán en esta oportunidad.

Además del crecimiento agrícola, la formación de pymes y el incremento del turismo, otro de los alcances que se ha logrado luego del boom gastronómico en el país es la recuperación y revalorización de antiguos mercados,  y su reivindicación como puntos estratégicos de intercambio social y cultural, reflejo claro de la diversidad y potencia de una ciudad. Entonces, teniendo infraestructura, historia y tradición en un solo lugar, ¿por qué no mantener la estructura original, darle una restauración adecuada y ampliar el mercado con un proyecto que sea respetuoso? ¿Por qué no aspirar nuevamente por el título de Patrimonio Cultural para hacer del mercado no solo un lugar de abastecimiento, sino un lugar turístico?

Este año el Mercado Central de Huacho cumple 100 años y me es difícil imaginar a la casera con su canasta de mimbre llena de maní sancochado y chapanas, en la misma esquina de hace 20 años; a los niños dejando monedas en la alcancía de la imagen de la virgen, a las palomas revoloteando entre las estructuras de madera y a todos sus personajes e historias, en una caja de concreto sin espíritu.


[1] Miguel Silva. De San Quintín a Mercado de Abastos en Huacho.[en línea] <http://huacho.info/2011/02/10/de-san-quintin-a-mercado-de-abastos-en-huacho/> [citado el 20 de agosto de 2015]
[2] Miguel Silva. De San Quintín a Mercado de Abastos en Huacho.[en línea] <http://huacho.info/2011/02/10/de-san-quintin-a-mercado-de-abastos-en-huacho/> [citado el 20 de agosto de 2015]
[3] Norte Chico Blogspot. Salvemos el Mercado de Huacho. [en línea] < http://nortechicoperu.blogspot.com/2009/05/salvemos-el-mercado-de-huacho.html> [citado el 20 de agosto de 2015]
[4] Huacho en Línea.Com. Mercado Central y Modelo de Huacho es bomba de tiempo. [en línea] <http://www.huachoenlinea.com/2013/05/mercado-central-y-modelo-de-huacho-es-bomba-de-tiempo/>  [citado el 20 de agosto de 2015]
[5] Huacho en Línea.Com. Comerciantes presentan anteproyecto que modernizará el mercado central y modelo de Huacho. [en línea] < http://www.huachoenlinea.com/2014/06/comerciantes-presentan-anteproyecto-que-modernizara-el-mercado-central-y-modelo-de-huacho/ >  [citado el 20 de agosto de 2015]

viernes, 7 de agosto de 2015

Las barriadas de Lima (J. Matos Mar)

"En el Perú una de las manifestaciones más saltantes del proceso de urbanización contemporánea es la aparición, rápido desarrollo y masiva expansión de un especial modelo de asentamiento y organización social: la barriada. La importancia de esta unidad de base urbana alcanza tal grado que en la actualidad (1977) no sólo tiende a ser preponderantemente en Lima y en casi todas las ciudades del país sino que, atendiendo a las estimaciones hasta ahora disponibles, es probable que involucre alrededor de la cuarta parte de la población total (16 millones) constituyendo, a semejanza de la comunidad campesina que agrupa aproximadamente a otra cuarta parte de la población, uno de sus característicos patrones de establecimiento.



(...) Los antecedentes de la barriada limeña se gestan en la década de los años 20. El terremoto de 1940 y el inicio del gran flujo migratorio sierra-costa contribuyen a que, en 1946, surja San Cosme su primer modelo y que este se extienda rápidamente. De allí en adelante San Cosme-El Agustino, su núcleo principal, crecerá en torno al Mercado Mayorista para ramificarse a las faldas del cerro San Cristóbal y enraizarse en Laticia, Tarma Chico, Santa Rosa, El Altillo. En los años 50 ocupan ya ambas márgenes del Rímac: Fray Martín de Porres, Pedregal, Zarumilla, Cantagallo, Mirones, Reinoso, Carmen de la Legua. En 1955 irrumpen por vez primera en áreas no urbanas, fuera del casco de la ciudad, en el desierto de San Juan (Ciudad de Dios) y en las faldas que continúan los espolones del cerro San Cristóbal (Mariscal Castilla y Ermitaño). La década del 60 ve la expansión de Comas y la ocupación de las faldas de los cerros Arrastre Bajo, Castillo, Comas y Collique, desde la Universidad de Ingeniería hasta el Km. 24 de la carretera a Canta, área donde hoy viven alrededor de 300,000 personas. En 1968 retoman los arenales de San Juan-Villa -Atocongo, haciendo de ellos la nueva zona explosiva de la década del 70 y probablemente la mayor área de futura expansión de los próximos años, actualmente habitan ahí más de 400,000 habitantes. Mientras tanto, las barriadas iniciales al densificarse se han consolidado. San Cosme en 1957 tenía 80 habitantes por hectárea, en 1977 se estima que sobrepasan 300. Además, ahora las construcciones en más del 90% de ladrillo y concreto, cuentan con servicios básicos y son prácticamente zonas urbanas incorporadas a la ciudad. Proceso similar al seguido por otras barriadas en las áreas explosivas de las décadas del 50 y 60.

La barriada de 1957 no es pues la misma de hoy. Ahora es un barrio "no oficial", es decir una agrupación social organizada más o menos espontáneamente cuyo fin es obtener una vivienda para sus moradores y que se desarrolla al margen de las disposiciones vigentes, a mayor extensión y ritmo que las urbanizaciones ceñidas a los dispositivos legales. Sólo en su etapa inicial son barriadas o "pueblos jóvenes", como ahora se les denomina, periodo cada vez de menor duración. Después es el barrio popular no legal, asimilado a un distrito ya existente. Finalmente, constituyen un distrito integrado exclusivamente por "ex-barriadas", con lo que reciben reconocimiento y beneficios del sistema político-administrativo."

Matos Mar, José (1977) Las barriadas de Lima 1957. Lima: IEP. pp 15-16.

jueves, 23 de julio de 2015

Crítica al Centro Cívico, por Juan Saca


EL Centro Cívico es uno de los complejos comerciales, arquitectónicos, institucionales y urbanos más representativos de Lima. 

El ambiente del entorno que lo rodea es espacialmente rico y urbanamente complejo. Es verdaderamente loable llegar y ver personas sentadas, cantando, tomando unas copas, jugando y eso no es producto de la ciudad solamente sino de las conexiones espaciales que hace este complejo con su entorno.

Si bien son criticables las modificaciones que se le ha hecho al edificio como anexiones de bloques comerciales, este en gran medida no ha perdido la espacialidad interna ni su conexión con la ciudad.

La antigua espacialidad del complejo, marcada por el brutalismo del concreto expuesto, puede ser acorde a una "omnipotente" imagen del estado inversor pero urbanamente no era amigable. El público que llegaba al centro cívico era netamente obligado a ir. El brutalismo a una gran escala como lo es el centro cívico no hace más que asustar a quienes van y hace quedar admirados a algunos.

Por otro lado, si consideramos la espacialidad antigua, el color del concreto, las sombras proyectadas y el ambiente que uno podía percibir en una plaza interior de este conjunto era una experiencia única, como un respiro de existencialismo en un entorno "comercial, bullicioso y colorido". Esto si lo consideramos desde una perspectiva nostálgica.

La nueva remodelación del complejo responde a ideas netamente comerciales. Pero de alguna manera la antigua plaza de la torre no ha perdido su monumentalidad aunque ahora sea un patio de comidas, vidriado y techado. Es cierto, muchos ambientes han sido cambiados y el edificio no ha perdido su esencia monumental. Pero quedó la siguiente cuestión:

¿Acaso lo anterior no era sin escala, totalmente rudo, poco atractivo, y por su materialidad más ensimismado con respecto a su entorno? ¿Acaso la remodelación no ha atraído más gente, ha dado escala a los ambientes y aunque arquitectónicamente discutible lo ha hecho un lugar más agradable para el limeño común (que no sabe de arquitectura)?

Mi postura es que por las mismas convicciones de su función urbana, este complejo iba a cambiar y su anterior arquitectura existencial y brutalista no ha permitido eso; la actual remodelación no es de las mejores, pero ha respetado ciertas escalas originales del edificio.

La actual composición de volúmenes brutalistas (propios del 60) y volúmenes de drywall (propios de hoy) es una expresión a la ciudad del paso del tiempo en ella. De cómo ese brutalismo y la especulación comercial pueden convivir.

Por último, este conjunto es un artefacto urbano, es composición con el paso del tiempo, un intercambiador, comercial, de transporte y urbano de personas, que expresa por sí mismo la transformación de Lima a través de la sucesión de arquitectura imponente, perceptible  desde diversos ángulos de la ciudad.

jueves, 16 de julio de 2015

Crítica al edificio "El Pacífico", por Claudia Santos

Parte de la serie "Crítica, crítica y más crítica".


La arquitectura moderna peruana ha dejado atrás varios edificios y algunos cuantos hitos por la ciudad de Lima. Voy a hablar de uno en particular que ya desde mis primeras incursiones al centro de Miraflores me generaba curiosidad.

El edificio “El Pacífico” tiene un innegable atractivo volumétrico que sigue las pautas de diseño del movimiento moderno: La composición zócalo-vacío y volumen superior, las líneas claras y la modulación de la fachada. Pero mucho ha cambiado desde la Lima de los años sesenta.

Estamos de pie en la esquina de Pardo y Diagonal, justo frente al BCP. Caminamos a la entrada más cercana y luego de mirar a los cambistas nos adentramos al edificio caminando entre dos muros hasta llegar a la intersección que generan los caminos interiores. Si volteemos a la izquierda vemos una escalera clausurada y si lo hacemos para la derecha, la entrada de los departamentos. Y nada más. ¿Qué ha pasado aquí?

Después de investigar un poco, analizar los planos originales y las fotos (¡Las fotos! Carritos de llantas blancas y ya me imaginé las señoras de guantes) me doy cuenta que la distribución que seguro le funcionó para los años sesenta ha sufrido cambios, algunos drásticos, para adaptarse a los nuevos tiempos (2015)

Inicialmente fue concebido como una galería de tiendas en primer y segundo nivel. Eso explica la escalera. Actualmente sabemos que el comercio en galería solo funciona con una buena administración, tiendas alquiladas a franquicias (¿C.C. Camino Real?), tiendas anclas, iluminación (preferiblemente natural) y buen espacio de circulación. Elementos que no se podrían desarrollar en el espacio que tiene. La respuesta es clausurar el ingreso, con McDonalds y un par de oficinas usando el segundo nivel. Y en el primero, las tiendas solo se abren hacia el exterior.

edificioelpacifico.blogspot.com
Probablemente el motivo por el que no se ha cerrado la circulación interior en primer piso es porque el ingreso a las viviendas se encuentra ahí y no en la fachada como se haría actualmente. Edificios mixtos, ingresos y circulaciones separadas por función.

El cine inicialmente planteado como una gran sala para albergar 1400 espectadores ha sido dividido en seis (sí, seis) salas de proyección para satisfacer la demanda contemporánea: variedad de horarios y variedad de películas.

Existen más cambios y adaptaciones en el tercer nivel de estacionamientos y en la zona de viviendas pero lo que queda al final es que éste edificio es un sobreviviente. Aún cuando sabemos que la arquitectura moderna es todo lo contrario a flexible se ha hecho lo que se ha podido y sigue vivo y bullente de actividad.

jueves, 9 de julio de 2015

Los Pescados Capitales de Gonzalez Moix, por Nayev Ramírez

Parte de la serie "Crítica, crítica y más crítica".


El gran problema de los restaurantes Gourmet de nuestra ciudad, no son los altos costos de sus platillos ni la austeridad de su contenido, lo que en realidad me preocupa al ingresar a uno, es la necesidad morbosa, lujuriosa de exclusividad que pretenden demostrar.

Los Pescados Capitales del arquitecto Oscar Gonzales Moix, ubicado en la avenida Primavera, es parte de los muchos restaurantes que han vuelto esta zona en un nuevo foco gastronómico. Lo que parecen haber olvidado empresarios y arquitectos es que aún conviven con una zona residencial.

www.designboom.com
La soberbia que demuestra el edificio con sus vecinos se refleja en los altos muros que enmarcan al restaurante. Se desvincula del indeseable exterior reemplazándolo por muros de concreto decorado con formas traídas gratuitamente desde Ollantay Tambo.

El espíritu avaro con su entorno se demuestra en el primer nivel elevado, la terraza exterior no quiere vincularse francamente con la vía peatonal, pierde la oportunidad de generar animación y bienestar a los ciudadanos que transitan la zona.

¿Podría ser el ruido de la avenida Primavera un factor que propicie que se aísle el restaurante? Aparentemente no, ya que el edificio está compuesto por dos prismas rectangulares de vidrios sobrepuestos. El del primer nivel abierto a los estupendos acabados en los jardines, la zona de espera y el bar. Y el segundo recubierto con listones de madera que más pretenden limitar las visuales hacia el exterior que servir de protección sonora.

Sobre el aspecto funcional del edificio, no sería un problema relevante que la circulación de comensales y el servicio se combinen ya que esto es solucionado por los horarios que maneja el restaurante, por otro lado la zona de servicio se soluciona eficientemente en el volumen posterior que lo contiene.

El recorrido espacial se enriquece con la larga rampa de acceso que te lleva a la terraza interior y a la zona de bar, además las vigas, que no respetan en apariencia la tradicional cuadricula enriquece los espacios interiores del restaurante.

Para concluir, los méritos conseguidos en el diseño del restaurante por el arquitecto se ven opacados por la premisa inicial de “exclusividad”.
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