martes 7 de febrero de 2012

Entusiasmo

No es lo mismo que motivación, no es simplemente las ganas de hacer las cosas. 

Nunca había pensado mucho con respecto a la importancia del entusiasmo, no sólo al momento de emprender una tarea, sino también al establecer relaciones con otras personas, al afrontar nuevas experiencias...

Se me viene a la mente un amigo que recientemente ha tenido un hijo, y me hablaba de la sensación de tener mucha más energía de la que él hubiera creído posible, para las largas horas de desvelo. Tener un hijo debe entusiasmar mucho más que simplemente amanecerse por una maqueta.

En los salones (en general, pero estoy pensando en los de arquitectura), el entusiasmo debe darse en ambos lados: profe y alumnos. De nada sirve que el profe parezca malabarista de circo, saltando de un lado a otro para tratar de mantener la atención, si es que los alumnos no están ni quieren estar entusiasmados. De nada sirve que los alumnos tengan mil ganas de hacer las cosas, si es que el profe ya perdió el interés en enseñar o, simplemente, preferiría estar en otra parte.

Escultura. Jardín botánico, Stillwater, OK.
Sin embargo, creo que el entusiasmo puede contagiarse, hasta cierto punto. Salir de un entorno en el que la mayoría parece tener ganas de estar ahí es, por lo menos, estimulante. Del mismo modo, la falta de entusiasmo se expande en ciertos entornos como un virus. En ese sentido, hay gente que tiene más habilidad para transmitir su entusiasmo o apatía frente a las cosas; los habemos quienes podemos ponernos camaleónicos y, para bien o para mal, asumir la postura del que se nos pone adelante.

Creo que eso puede ser un error muy grave.

Esto es lo primero que me sorprende de la gente que he conocido en Stillwater: su entusiasmo. Al menos por el momento, pareciera que no fuera a acabarse nunca y no puedo evitar sentirme un poco celosa. Pero también me hicieron acordar de mi propio entusiasmo, ese que a veces se me va.

sábado 21 de enero de 2012

Distopías (I)

Antes que alguna ley de un país que ni siquiera es mío me lo impida, quisiera tomar prestada una definición de Wikipedia:

"Una distopía, llamada también antiutopía, es una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal."

Hay dos tipos de distopías que siempre me han fascinado. La primera me ha horrorizado desde la primera vez que leí "Una arruga en el tiempo" (uno de los capítulos siempre me lleva a pensar en esta imagen); la segunda ha sido siempre una suerte de obsesión.

Sprawl (cdn.monkeyzen.com.files.2011.01.Mnkzn-7Billones-1)

Favela Rocinha (upload.wikimedia.org)

El link a la primera imagen es cortesía de E.J.F. Dice que le "pone nervioso". Igualmente.

jueves 12 de enero de 2012

"Se hace camino al andar"

En esas extrañas coincidencias que a veces se presentan, estos últimos días he estado reflexionando sobre el viaje. Mejor dicho, el Viaje, en abstracto o, más precisamente, sobre el acto de viajar. 

El lugar es sólo un pretexto para la existencia del camino.

En esto creo completamente. La reflexión al respecto, aún si no es nueva, fue vuelta a sacar a la superficie durante un almuerzo familiar. Una persona preguntaba cuál es la mejor manera de conocer Europa para quien nunca ha estado y se dieron dos opiniones opuestas. Por un lado, los que opinaban que lo mejor era tomar un tour completamente armado y organizado de modo tal de no "perder tiempo" para llegar a los puntos importantes. "No pierdes tiempo", argumentaba yo, "lo inviertes en conocer la ciudad, la gente, los sistemas..."

Creo que lo genial de Eminönü no se percibiría si sólo nos colocaran ahí en un bus en el que, seamos honestos, probablemente nos dormiríamos. La Torre Eiffel puede ser espectacular, pero lo es más aún cuando se llega caminando por las calles rectas de Paris que organizan sus remates en función de ésta. La via della Conciliazione puede haber sido una arbitrariedad más, pero qué manera tan imponente de acercarse a una de las plazas más apabullantes del mundo... y finalmente, la mejor cama es aquella a la que se llega luego de haber caminado muchísimo. 

Esto nos lleva al ejemplo concreto: grupo de estudiantes de mitad de carrera de arquitectura, rumbo a Antioquia, Huarochirí (Lima). En el bus, al inicio, todos muy animados miraban por la ventana, preguntaban y comentaban lo que veían. Cuando el camino se empezó a poner algo monótono, todos nos sumergimos en una especie de modorra interrumpida de cuando en cuando por los click de las cámaras de fotos. Yo misma creo que me había dormido cuando el bus se detuvo. Miré por la ventana y no reconocí nada que indicara que habíamos llegado al destino.

"Bloqueo de carretera," dijo el chofer, y bajó a averiguar hasta qué punto era grave. 

Lo era. Las opciones eran quedarnos a esperar que se abriera el tramo, unas tres horas en el mejor de los escenarios, o caminar los cerca de 12 kilómetros que nos separaban de nuestro destino. Éste grupo parece ser inusualmente inquieto, así es que decidimos caminar. 

Resumiendo, las experiencias de cruzar el bloqueo y llegar al pueblo incluyen una semi-bañada en el río, el pase por un camino de cascajo entre enorme maquinaria de carretera, la escalada de un cerro para evitar más maquinaria y el habernos subido las 12 personas que éramos en una sola station wagon con el fin de llegar a nuestro destino al mismo tiempo.

El regreso añadió a la experiencia increíbles nubes de polvo y la sensación de estar viendo tierra, comiendo tierra y respirando tierra. 

Y luego piden a los arquitectos que conozcan la zona en la que intervendrán y que se familiaricen con sus características... Estoy convencida que desde el bus nunca hubiéramos sabido que refrescante puede ser el agua del río y qué importante es, no sólo como fuente de abastecimiento, o configuradora del espacio y de la geografía, sino como punto de referencia y compañera de viaje. La vegetación ha quedado dividida mentalmente entre la que da sombra y la que no; el suelo entre el que tiene polvo y el que no. El viento es mucho más fuerte de lo que esperábamos, pero viene básicamente de una misma dirección; el calor es fuerte, pero el viento lo contrarresta bien; el sol es terrible(mente bueno y malo).

No nos perdimos... nos encontramos frente a un bloqueo imprevisto. Y seguimos viajando. Algunos miembros del grupo no han conocido el terreno que hemos terminado eligiendo, pero todos hemos conocido los caminos y las formas: el entorno. Quiero creer que el proyectar, con esta información, puede ser una experiencia un poco más rica. 

domingo 1 de enero de 2012

Metro Colosseo

Metro Colosseo (www.romaincamper.it)
Una de las experiencias más espectaculares en Roma es ir al Coliseo romano o Colosseo utilizando el metro. Hay un paradero de la línea B justo al frente. 

Mi primera experiencia con esta particular manera de aproximarse a un monumento de la Antigüedad fue cuando aún estaba en la facultad y era parte de un un grupo de estudio. Ese día yo me había separado del grupo temprano en la mañana, porque había tenido que hacer un trámite en otra parte de la ciudad. Calculando la hora y el itinerario previsto para ese día, cuando terminé mi trámite fui a darle el alcance al Colosseo. No sabía bien como llegar, acabábamos de llegar a Roma la noche anterior y yo aún no me orientaba, pero vi en un plano del metro que existía ese paradero y asumí que estaría al menos cerca al monumento. 

Literalmente me quedé sin habla cuando salí desde la oscuridad del túnel a la brillante luz de agosto en Roma. Creo que por muchas descripciones que se hagan, no hay nada como vivir esa sensación en persona. Basta decir que el Colosseo parecía volcarse sobre mí, imponente y eterno, y durante más de un minuto me quedé ahí parada, el grupo y las explicaciones del instructor temporalmente olvidados, sólo disfrutando la impresionante experiencia de percibir ese edificio de esa manera. 

Años después, yo misma viviendo en Roma, cuando he tenido visitas de amigos siempre he intentado que su primera impresión del Colosseo sea de ese modo. He llegado incluso a hacer el absurdo de tomar el metro en Circo Massimo (que es la parada inmediata anterior, a una distancia perfectamente caminable), con el fin de buscar esta experiencia. El efecto siempre ha sido el mismo. 

Cuando me sentía un poco sola y me iba a pasear al centro, siempre me sentaba en los escalones de la salida de ese metro, a ver las expresiones de la gente que se topa con el Colosseo de este modo.

martes 20 de diciembre de 2011

Tipología

"Para algunos, los caracteres tipológicos, al estudiar las invariantes formales y los modelos de relación entre las partes de los organismos complejos, individúan las relaciones lógicas consolidadas que constituyen la estructura interna de las formas, volviéndolas visibles como esquema, y atribuyen validez histórica y normativa a algunas constantes formativas. 

Los caracteres tipológicos representan para otros el instrumento privilegiado para construir una teoría racional y lógica de la arquitectura operante, ya sea en el campo cognoscitivo, del análisis y de la especulación, como en el campo del diseño del proyecto, sin distinguir entre los dos ámbitos. El concepto de tipo se constituye en este caso no como un carácter constante deducido a través de una operación comparativa, sino como algo permanente y complejo, como un enunciado lógico que aparece antes que las formas y que las construye.

En ambos casos, los caracteres tipológicos constituyen un momento analítico importante de la arquitectura. [...] ambos ámbitos de investigación tipológica operan sobre la base de una lógica estrechamente formal, con el objetivo de construir un aparato científico basado exclusivamente en los alores de forma del proyecto. [...]

Los caracteres tipológicos como instrumentos a priori para el proyecto prefiguran la aplicación de metodologías lógico-analíticas - las decisiones del proyecto derivan del análisis de las premisas - mientras que los caracteres tipológicos como instrumento a posteriori garantizan la posibilidad de prever y controlar el resultado formal al apoyarse en un patrimonio de conocimientos colectivos que limita la accidentalidad y el individualismo, sin recluir, sin embargo, las soluciones proyectuales individuales."

Arredi, Marine Pia (2006) Analitica dell'immaginazione per l'architettura. Venezia: Marsilio. pp 30-31.

lunes 12 de diciembre de 2011

¿Qué es la escala humana? (S. Chermayeff & C. Alexander)

¿Qué escala es humana?

"El hombre emplea volublemente, aunque no sin cierto nerviosismo, la palabra "humanidad", y está tan acostumbrado a oír el cliché "escala humana" que no se detiene a preguntarse para qué clase de humanidad, en qué tiempo, dónde y en qué condiciones es que se emplea esa escala de medida. No obstante, esta abstracta "humanidad" comprende desde el histórico hombre de a pie o de a caballo que realizó memorables monumentos a su propia escala, hasta el gigante impulsado por reactores que avanza a "mayor velocidad que el sonido", atraviesa su habitad calzado con botas de siete leguas, abarca con sus ojos horizontes cada vez más amplios, pero ¡ay!, hollando muchas cosas a su paso.

Le Corbusier, une ville contemporaine
(utopies.skynetblogs.be)
R. Buckminster Fuller ha dicho que un visitante de Marte que descendiera sobre la tierra no vería a sus habitantes hasta que no estuviera casi sobre la superficie del globo. Mucho antes de verlos percibiría las carreteras, las vías férreas, las torres de radio y televisión, los aeropuertos, los edificios y todos los vehículos que se mueven en torno a ellos. Quizá esto podría inducirlo a error y llevarlo a confundir el elevado número de objetos en movimiento con los habitantes del planeta. Los habitante humanos se encuentran, con respecto a sí mismos, en una posición similar. Cada vez más raramente el hombre ve a su semejante a su propia escala. Lo ve en la ciudad, en las carreteras y en la pantalla bidimensional. Lo escucha por teléfono y a través de parlantes. Pero sólo  cuando se "arranca", por así decir, de todas estas invenciones se convierte en un verdadero ser viviente. Sólo entonces, cuando en su condición natural, única, se enfrenta "cara a cara" con otro ser humano, descubre la adecuada relación de escala entre su propia estructura física, la de sus semejantes y la dimensión de su entorno inmediato. Sólo entonces puede entablar una comunicación genuina."

[...]

Patología del aburrimiento

"Si el hombre se restringe a uno de los dos extremos, si se somete exclusivamente a la excitación provocada por la gran escala, sin poder experimentar el contraste de los detalles, es fácil concebir que su organismo llegue a atrofiarse. La sensibilidad humana, que puede resultar seriamente dañada por una sobreestimulación monótona, puede también lesionarse si es exclusivamente ejercida en un entorno cuyas comodidades físicas estén automáticamente calculadas y controladas. Nuestras facultades se mantienen y actúan mejor cuando están sometidas cada tanto a situaciones límite, cuando se les exige algún esfuerzo.

La monotonía, de cualquier matiz que sea - apagada o intensa -, es siempre debilitante. Aburrimiento es una palabra que hoy se escucha a menudo. Es posible que la uniforme "pesadilla de aire acondicionado" fatigue tanto a la mente como la cuerpo y que en tales condiciones aspectos vitales del ser humano degeneren. 

Es posible también que la ciencia descubra que esta variedad equilibrada no sea esencial para el bienestar físico del hombre, pero esto no parece probable. El equilibro que la naturaleza procura a los organismos vivos parece ser un compuesto de contrastes integrados en una relación dinámica. El mundo construido por el hombre debería ofrecer, por lo menos, algo semejante. Pero actualmente está impedido de hacerlo a causa de dos prestigiados invasores. Los instrumentos que confirieron al hombre su mayor poder dinámico - la movilidad total y la comunicación instantánea - son precisamente los que están destruyendo el equilibro del hábitat humano."

Chermayeff, Serge; Alexander, Christopher (1984 [1963]) Comunidad y privacidad. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. pp 76-80.

miércoles 23 de noviembre de 2011

Proyecto Oklahoma + Chicago 2012

Gracias al convenio académico firmado entre la Facultad de Arquitectura de la UPC y la Escuela del Paisaje de Oklahoma State University, los estudiantes de los niveles de diseño VI y VII tienen la oportunidad de realizar un taller conjunto con los estudiantes de dicha Escuela. 

 El programa Oklahoma 2012 que estará a cargo de los arquitectos Mario Bragagnini y Cristina Dreifuss, y su contraparte norteamericana, tendrá como tema de taller el diseño de un proyecto arquitectónico ubicado en el distrito de Antioquia (Perú), zona de de particular interés arquitectónico y paisajístico. El taller se organiza en un total de 7 semanas, las cuatro primeras en Lima y las tres restantes en Oklahoma. 

El proyecto Oklahoma 2012 incluye una visita de cuatro días a la ciudad de Chicago, donde se estudiarán importantes hitos de la arquitectura moderna y contemporánea, como lo son las obras de Frank Lloyd Wright y Ludwieg Mies van der Rohe, entre otros.


jueves 17 de noviembre de 2011

Ciudades pequeñas

Una de las cosas que más me gusta de las grandes comunidades (como el Facebook) es esa posibilidad que siempre está de que se cruce lo inesperado. Como cuando nos hacemos amigos de alguien y descubrimos que ya teníamos 10 amigos en común y no nos habíamos dado cuenta.

A veces, lo inesperado es más interesante aún. En el muro de mi Facebook, de manera espontánea, hay dos entradas, una tras la otra.



La más reciente, del MIT Press, anuncia un nuevo libro que señala que ciudades "más pequeñas" podrían ser el camino del futuro. La otra, de una amiga de Brasil, manifiesta que "a veces tiene rabia por la falta de opciones que prevalece en una ciudad pequeña".

Es razonable asumir que el MIT Press no puso su post en respuesta a lo que mi amiga manifiesta. Son, como dije antes, esas cosas fortuitas de las grandes comunidades.

Pero es una buena pregunta. ¿Son las pequeñas ciudades mejores que las grandes? ¿Vamos a tender a recluirnos en estas como una respuesta a los retos del futuro?

Personalmente espero que no. Es cierto que el proceso de urbanización nos ha planteado más de un problema y que una vuelta al campo, o, en todo caso, a los asentamientos de menores dimensiones, parece ser una opción sana. Y sí, las grandes ciudades parecen ser una infinita fuente de polución y problemas entre los que podríamos mencionar las fricciones sociales, la sobresaturación de las redes o la descontrolada producción de deshechos.

Es también cierto que las grandes ciudades nos regalan el derecho al anonimato y a la indiferencia, en contraposición al constante flujo de chisme de los asentamientos pequeños; nos permiten un amplio universo de cosas a elegir, cuya falta es lo que mi amiga echa de menos en su pueblo chico; nos dan una variedad de posibilidades. En palabras de Jane Jacobs: "el hecho es que las grandes ciudades son generadores naturales de diversidad e incubadoras prolíficas de nuevas empresas e ideas de todo tipo." (Jacobs, 1993: 189)

Las grandes ciudades, así como las grandes comunidades, así como el modesto muro de mi Facebook son lugares de posibilidades y de variedad. Mientras esté en posibilidad de elegir, yo me quedo con eso.
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