miércoles, 29 de diciembre de 2010

Words about Architecture (D. Scott Brown)

"Charles Seeger, philosopher of 'musics', believed that art, music and architecture cannot be explined in writing, baceuse words are linear and hide the essence of arts that are nonverbal and nonlinear. Stravinsky, too, when asked the meaning of a composition just played it again. But then what were Seeger and Stravinsky doing, and what am I doing writing words?

Bob [Robert Venturi] and I write mainly to clarify our ideas. As makers and doers, we have evolved a troika between looking/learning, writing/theorising and designing/building. We jump between these in no particular order and require al three to produce our work. We feel that new architecture needs words to help it along (the photo essay is our preferred method). And setting down an idea helps us to understand and use it, and eventually to go on to the next one. But architectural writing also serves to describe, direct and explain projects, to express criticism and conduct polemics.

[...]

How do you learn and teach architectural writing? I learned it in primary and secondary school, then on my own with help from friends like Charles Seeger; and, although I would not dare teach the personal and poetic, I am accustomed to helping interns learn to write everyday prose. A few arrive with this ability but most seem not to have learned it in either their liberal arts or professional education. I gather that some professional schools (engineering, for example) run in-house courses in expository writing, having discovered that the last place they will find this teaching is in university English departments. I tell young architects that building an argument is like building a building. You cannot just throw thoughts at a subject; there must be a logic and pattern to the development of ideas. This then gets translated into structures and substructures, with the alteration of none part requiring the restabilisation of the whole. Student architects are sometimes told, if you can write, you can draw. I reverse the argument: if you can draw, you can write (not poetry, but good working prose).

[...]

Then forget words. Creative cycles call for reading, thinking, impassioning, then sleeping and opening a new book. There need be no preconceptions. The world can start again on a white page. As Lou Kahn said, the process passes from the unmeasurable, through the measurable, to the unmeasurable again. On the way there is room for scientific rigour and for penetration, consciously and unconsciously, of all we have ever seen or read. As the design evolves, the words return in altered form."

Scott Brown, Denise (2009) Having Words. Architectural Association, London.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Espacio (IV) / Space (IV)

Extraido de / From:
Frederick, Matthew (2007) 101 Things I Learned in Architecture School
MIT Press, Cambridge.

3. Figure-ground theory states that the space that results from placing figures should be considered as carefully as the figures themselves.
Space is called negative space if it is unshaped after the placement of figures. It is positive space if it has a shape.

6. We move through nevative spaces and dwell in positive spaces.
The shapes and qualities of architectural spaces greatly influence human experience and behaviour, for we inhabit the spaces of our built environment and not the solid walls, roofs, and columns that shape it. Positive spaces are almost always preferred by people for lingering and social interaction. Negative spaces tend to promote movement rather than dwelling in place.

8. "Architecture is the thoughtful making of space." - Louis Kahn

10. Our experience of an architectural space is strongly influenced by how we arrive in it.
A tall, bright space will feel taller and brighter if counterpointed by a low-ceilinged, softly lit space. A monumental or sacred space will feel more significant when placed at the end of a sequence of lesser spaces. A room with south-facing windows will be more strongly experienced after one passes through a series of north-facing spaces.

sábado, 30 de octubre de 2010

El Señor de los Milagros

Son las 6:30 am y Lima, la gris, hace honor a su fama. Del cielo panza de burro cae una garúa constante que casi no se siente, hasta que uno se coge la ropa y se da cuenta que está humeda. A esa hora, cuando lo sensato sería estar arropado en la tibieza de la cama, salimos de expedición en busca del Señor d
e los Milagros. Buscarlo es un decir, porque no es que se esconda precisamente.
Llegamos a las Nazarenas cerca de las 7; es un lugar de contrastes. Amplias zonas casi sin gente, producto de los desvíos del tránsito, rodean el centro: la esquina de Huaylas con Tacna, donde se ha colocado un estrado-altar. En fuerte contraste con lo surreal de ver esa avenida tan vacía, una multit
ud de fieles decide ignorar la garúa para escuchar al Cardenal y a otros ilustres dar la Misa, acercarse lo más posible por una bendición y luchar unos contra otros por recibir la Comunión. Como invitado de honor, el anda con la imagen del Señor de los Milagros.
El morado está en todas partes, distinguiéndose de todo lo demás, en los pequeños grupos de cófrades de las hermandades, en los hábitos de las devotas, en los detentes que silenciosos ambulantes tratan de vender durante la homilía, en las cajas de los turrones, en las tiras de papel que cuelgan de postes y fachadas.

Morado y gris.

La Misa termina y la procesión comienza. Mientras el estrado es desmontado a toda velocidad, porque la ciudad de
be retomar su ritmo habitual por la avenida Tacna, se organiza el cordón en torno al anda y la procesión se pone en marcha, con un batallón de policías a la cabeza.

Decidimos rodearla, adelantarnos a las masas y observar el fenómeno desde una distancia prudencial. Y es que estar en el medio de la procesión, en realidad, no permite ver nada (o dicho de otro modo, los árboles nos impiden ver el bosque). Dentro de la procesión lo único que se puede hacer es balancearse al ritmo de la misma; no caminar, no correr, no quedarse quieto... balancearse, y dejarse llevar por la masa.

A nosotros, que más que devotos somos investigadores, no nos interesa balancearnos. Es así que llegamos a la Av. La Colmena, a unos 500 metros por delante del anda, y nos detenemos a ver las prep
araciones. A la entrada de iglesias, universidades y locales varios, se han instalado estrados, alfombras de flores y aún más banderillas de papel y globos morados. La gente se afana preparándole el camino al Señor de los Milagros: algunas personas buscan asiento o refugio, los comerciantes aprovechan a hacer sus últimas ventas antes de cerrar temporalmente sus negocios, un animador con un micrófono rememora un popurrí de fechas históricas con efemérides del santoral y auto-homenajes a su casa de estudios, todo esto con música criolla de fondo.

La procesión del Señor de los Milagros no es sólo una fiesta religiosa: es mucho más que eso. Es la afirmación de una identidad que puede parecer efímera como la garúa, concentrada alrededor de un mes y un color, girando en torno a una imagen; es comercio y
chismorreo; es historia, tradición y un poco de de modernidad; es santos, huayruros y tónicos.

Finalmente decidimos darle un nuevo sentido al slogan "adopte un balcón" y por el módico precio de 3 soles por cabeza tuvimos derecho a usar un balcón de casi 3 metros cuadrados, al interior de una casa-telo maravillosa. Digamos que nos dejamos adoptar por el balcón; era exactamente lo que necesitábamos, para percibir ese balanceo sin estar necesariamente en él.

El anda, finalmente, llegó. Y precediéndola, la policía, los devotos, las hermandades, las sahumadoras caminando hacia atrás, todos poniendo sumo cuidado en no pisar las alfombras de flores, para que sean los porteadores, y por extensión, el anda, el Cristo Moreno, el Señor de los Milagros, quien tenga el honor de pisar una pista enajenada.


La masa humana deja de balancearse por un momento. El anda reposa, saluda a la universidad, una hermandad sale y la siguiente toma su lugar. Se cambian las flores, se reanudan los cantos y los rezos, y nuevamente el anda se alza, para continuar su camino, seguida por la muchedumbre, aplaudida por quienes estamos en los balcones, saludada por la gente a la su paso.

Es sorprendente la velocidad con la que la pista se vacía. Los devotos han seguido el camino del anda y aparece un batallón de barrenderos, quienes diligentemente limpian los restos de lo que fueran alfombras de flores. Tras ellos, viene un nuevo batallón, esta vez de vendedores ambulantes: choclo, hablas, chapanas, turrón, pan con chicharrón, coca cola, inka kola, pan con pollo y más turrón. Son la retaguardia del Señor de los Milagros y, con una devoción bastante más mercantilista, cierran la inmensa procesión.

El tránsito vuelve a la normalidad, los papeles morados y blancos se van desgastando y despegando y la garúa, finalmente, termina. Lima vuelve a su ritmo habitual y aquí no pasó nada.

domingo, 17 de octubre de 2010

Espacio (III)

"Cuando percibimos el espacio no vemos puntos, líneas ni volúmenes como la geometría nos podría llevar a creer. Vemos superficies con determinadas características de color, iluminación, textura y configuración que definen a  la larga una forma, que puede ser la de un objeto-masa (como una columna) o de un objeto-espacio (como una habitación)."


Burga Bartra, Jorge (1989) Del espacio a la forma. (2da edición).
Concytec, Lima.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Haciendo las paces con Roma

Mi primera hipótesis es que esto se debe a que nunca me subí al tren. Por primera vez desde el inicio de mis andanzas por Roma, me recogieron y me ahorraron el ritual de esperar-temer-caminar que era compañero abitual de mis llegadas a Fiumicino. Es decir, que fui del aeropuerto a la casa en carro.

Creo que éste fue el evento determinante.

A partir de entonces, evité de manera furiosa cualquier forma de transporte público y me dediqué con exclusividad a la bicicleta. El hecho que hiciera muy buen tiempo ayudó bastante.

El día que tuve que ir a la universidad anunciaron huelga de transporte y tormenta eléctrica. Ya habiendo renunciado al transporte público, la noticia no me deprimió demasiado. Cierto, son 9 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, pero también es cierto que es un bonito paseo. Haciéndome a la idea y con otras prioridades en la cabeza (algo tipo "tesis, tesis, tesis"), me preparé psicológicamente para maniobrar la bici entre el aguacero teniendo mucho cuidado que no se moje el preciado documento. Al salir de casa la primera sorpresa fue el sol radiante, y la segunda, ver pasar buses a mi lado. Ni hubo huelga, ni hubo aguacero y a mi ya ni me importaba.

El resto de mi estadía, si bien matizada con angustias tesísticas regulares, no pudo ser mejor.

No me peleé con nadie y nadie se peleó conmigo, no hubo necesidad de maldecir nada, ni de correr por ninguna razón, ni de llorar en frustración frente a algo (todas experiencias que yo tengo bastante ligadas a la experiencia romana).

Fue, simplemente, un gran viaje.

Desde el balcón
Tal vez es cierto, y el ritual de no subirse nunca el tren y no pisar nunca las estaciones Trastevere y Termini haya tenido mucho que ver.

Pero también podría decirse que lo que cambió fue mi punto de vista, más tolerante y lleno de un sentido del humor y una paciencia que mi situación actual me permite. O una cámara de fotos a través de la cual las cosas se ven más ricas en detalle (literalmente). O una minestrina al llegar a casa, con pan con nutella de postre. O la certeza que es sólo temporal, que hay un lugar al cual regresar y que hay gente maravillosa esperando.

Sea como sea, no me vuelvo a subir a un tren romano. 

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ciudad parásito (Parasitic city)

Al sur de Italia, actualmente, se ha convocado un concurso de ideas sustentables para la reutilización de un punte de autopista. Ja Studio Inc (http://jastudioinc.com/blog/) plantea una propuestas que, aunque no respeta las bases del concurso en lo concerniente a energías renovables y sostenibilidad, fomenta algunas reflexiones.

Se parte de la concepción del puente original como un proyecto colosal que distancia a la población de la naturaleza, y  la propuesta del estudio se enfoca en un paulatino llenado del espacio entre el puente y el valle con vivienda y comercio, con el fin de crear una nueva ciudad basada en los cimientos del antiguo proyecto.




Más  información:

http://jastudioinc.com/blog/
http://www.stumbleupon.com/su/2qKkTc/inhabitat.com/2010/09/24/parasitic-city-takes-over-decommissioned-italian-highway//r:f

jueves, 16 de septiembre de 2010

¿Por qué estudias arquitectura?

Porque dormir más es vivir menos.
Porque el látigo y la cera caliente en el pecho ya me aburrían.
Porque sé modular, seccionar y deconstruir lo que tenga por delante.
Porque puedo ver espacio donde tú sólo ves vacío.
Porque me lo merezco.
Porque la vida son 4 días y a mi me sobran 3.
Por no tirar el compás semi-profesional que me regalaron por la primera comunión.
Porque soy masoquista.
Porque no sabía qué hacer con mi tiempo libre.
Porque no sabía donde me metía.
Porque era joven e inexperto.
Porque mi madre me quiere en casa.
Para dejar la calle.
Por amor al arte.
Porque yo lo valgo.
Porque era la primera carrera en el librito informativo.
Porque nací pobre.
Porque necesitaba saber cuánto alcohol puedo beber.
Porque el red bull es adictivo.
Porque yo crearé tu mundo.
Porque yo decidiré dónde vivirás.
Porque la arquitectura es un gran hermano que siempre te rodea.
Porque... ¿porque...? ¿¿¿¡¡¡PORQUÉ !!!??? ¿¿¿PORQUÉEEEE??? Eso me pregunto yo a todas horas.
Una vez leí que mueres luego de 72 horas sin dormir... necesitaba comprobarlo.
Porque me encanta cenar cuando veo amanecer.
Porque yo te crearé una realidad para que vivas en tus mentiras.
Porque según nuestros profesores tenemos 3 semanas de vacaciones en vez de exámenes.
Porque fue una revelación y me sabía mal no hacerle caso.
Porque me encanta pasar horas y horas rayando a 45º y luego ver el mismo 13 de siempre estampado en mi lamina.
Porque me di un golpe en la cabeza y ví tantas estrellas, que pensé que tenía visión espacial.
8 años aquí y me sigo preguntando el porque d semejante locura... por eso, porque estoy mas loco que cualquiera.
¡¡¿ARQUITECTURA?!!, ¿pero esto no es turismo?... ya decía yo que trabajaba demasiado.
Porque llevar gafas es de modernos.
Porque un croquis vale mas que mil palabras.
Porque me gusta escuchar música.
Porque quería inventar un trauma al que ni los psicólogos pudiesen encontrar solución.
Porque quería llamar la atención.
Porque me encanta usar las bitácoras como armas "aparta-gente" en la combi.
Porque las pobres papelerías no podrían sobrevivir sin nosotros.
Porque de algo hay que morir, y como no fumo...
Porque sé calcular el centro de gravedad y el eje de giro de cualquier cosa que se caiga a mi alrededor.
Porque quería saber si mis dientes son un empotramiento sin armaduras.
Porque es una carrera estupenda e incomparable, ¿esto lo leen los profesores?
Manda PORQUE al 6666 y recibirás una estupenda razón para hacerte Arquitecto.
Porque no tenia vida social antes de entrar, así que me he ahorrado perderla ahora.
Porque cuando me cruje la columna suena la macarena.
Porque creo en las nubes rosas.
Porque sin papel mantequilla no seria el mismo.
Porque siempre he sido aficionado al material de papelería y así obligo a mis padres a pagármelo.
Porque me sentía raro, raro, raro y me busqué una carrera para traumados.

Visto en algún ricón de Internet.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Arquitectura caleta (I)

Iniciamos aquí un proyecto un tanto ambicioso: dar a conocer uno que otro proyecto/texto/obra de arquitectura que, por alguna razón, quedó en el olvido. Como para reflexionar. [Los textos en cursiva son míos, todo lo demás, sacado de la fuente citada]

Proyecto para la Bajada de los Baños de Barranco
Una experiencia postmoderna

Alfredo Benavides y Jorge Balerdi

Introducción:

Perspectiva del conjunto
El presente trabajo es el resultado de los estudios y proyectos realizados en relación a la Bajada de los Baños de Barranco durante dos años. Es igualmente el testimonio de nuestra preocupacion por la conservación de los centros históricos y una alternativa a la implacable presencia de los postulados del movimiento moderno en nuestras ciudades latinoamericanas, con el resultado de una pérdida de la dimensión simbólica de nuestro urbanismo y una falta de identidad y valores locales.

Es evidente que el estudio del patrimonio arquitectónico ha influenciado en nuestra propuesta, así como en nuestras ideas y conceptos sobre la forma de ver la ciudad. Los antecedentes del proyecto se sustentan en el estudio de investigación de la Bajada de los Baños en donde abarcamos los aspectos tanto urbanístico como socio-económicos; asimismo la realización de un imentario del patrimonio existente para su clasificación tipológica.

Los resultados previos nos dieron una imagen tle las causas del deterioro del ambiente y de cuáles serian las pautas para un plan de recuperación y protección del ambiente. Una de las recomendaciones más importantes fue la de incluir en los planes de protección a las instituciones y a los pobladores en una toma de conciencia sobre el valor de estos amllientes, conformando verdaderos comités de conservación que promuevan y apoyen el plan.

El proyecto no sólo se entiende como el resultado arquitectónico a un programa determinado o a una solución estilística inserta en un área histórica, sino más bien en las posibilidades de un trabajo integral de entendimiento entre la labor que realiza el arquitecto y su relación con los pobladores de los centros históricos.

Esperamos que esta publicación sirva para dar una vision critica sobre la forma en que han tratado, los arquitectos el patrimonio en los ültimos 50 años, para no caer en la tentacion de crear de la nada y poder recobrar la capacidad de recrear una realidad como un hecho continuo.

Fuente:
Benavides, Alfredo & Balerdi, Jorge: "Bajada de los Baños de Barranco".
En: Plaza Mayor, Nº 28-29. Lima: 1988. (pp 27-34)

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