viernes, 15 de julio de 2016

Mitos de la crítica (de arquitectura) I

"Mitos de la crítica" recoge comentarios vistos en diferentes muros de Facebook, la mayoría en publicaciones de Grandes Éxitos de la Arquitectura Peruana. De hecho, me permito iniciar con lo que ellos consideran, con el sarcasmo que los caracteriza, el mejor entre los #ComentariosQueNosHanHechoReflexionar. 

Publicado en "Grandes Éxitos de la Arquitectura Peruana"
(Facebook) el 23 de agosto de 2015.

De esta frase hay casi infinitas variantes. Algunas sugieren que quien critica es alguien que no ha podido "hacer" y que, por lo tanto, descarga su frustración en minar los esfuerzo de los demás quienes, probablemente, sean mejores y más exitosos. 

Otros, con un argumento ligéramente distinto, sugieren que es imposible criticar algo si es que no se ha participado de una experiencia similar al "hacer" ese algo. Es decir, si uno no tiene obra arquitectónica diseñada y construida, no está calificado para criticar.



Empezaré por el primer argumento.

Tiene algo de verdad, puesto que mucha gente se toma el criticar como una suerte de revancha. Los arquitectos somos picones. No nos gusta perder. Y cuando perdemos, el raje no se hace esperar. Entonces sí es cierto que mucha de la crítica que hay circulando por el mundo es producto del resentimiento o la envidia. Es crítica que, lamentablemente, a quienes nos queremos tomar el oficio en serio, no nos hace favor alguno.

Sin embargo, también es verdad que este tipo de crítica es muy fácil de distinguir. Cuando hay mala intención, piconería, deseos de revancha, cualquier lector con un poco de criterio lo nota rápidamente. Este tipo de crítica suele ser visceral, sumamente subjetiva, y caer muchas veces en la confusión de dirigirse al autor y no a la obra o al proceso creativo. Es así que, si nos encontramos con una crítica resentida, será fácil dejar de leerla y pasar a otra cosa... a menos, claro, que estemos interesados en el raje.

El segundo argumento, seré honesta, me da mucha flojera. Sepan, los que piensan así, que para los críticos no hacen sino demostrar una profunda ignorancia y hacer patente el hecho de que en el Perú, en este aspecto, estamos en pañales. No en crítica: en arquitectura. Ningún país con una tradición de arquitectura seria se cuestiona el hecho de que la arquitectura no es sólo diseño y construcción. No tiene sentido si quiera abrir esa discusión*. 

La arquitectura es diseño, por supuesto, proyecto y construcción; también es teoría e historia - y si no, ¿qué son Kenneth Frampton, Denise Scott Brown o Manfredo Tafuri, por decir algunos? -; y la arquitectura, desde luego, es crítica. 

Nuestro problema es que el arquitecto teórico y el arquitecto crítico, en nuestro medio, son escasos. Son bichos raros que suelen dedicarse a la docencia para financiar pasiones exóticas como la lectura, la investigación o los viajes académicos. Sin embargo son la historia, la teoría y la crítica las que permiten salir de la automatización y reflexionar los pocos pasos que se dan en la obra proyectual. Sin ella, dediquémonos a la construcción en serie, sin evolucionar, sin volver sobre nuestros pasos, sin mejorar y sin ir más allá de la rápida respuesta a necesidades inmediatas. 

El ser un crítico que no proyecta, además, tiene ventajas. Al tener una cierta distancia de los problemas cotidianos de este quehacer, podemos ser capaces de ver la obra al interior de un contexto más amplio. Salimos de la respuesta al problema inmediato, de la anécdota, para poner en perspectiva al objeto arquitectónico. Esto no significa desmerecer el tremendo esfuerzo que diseñar y construir implica, por supuesto que no; simplemente lo relativiza frente a preocupaciones mayores que al proyectista, sumergido en su quehacer, pueden habérsele escapado.
"La arquitectura empieza a importar cuando va más allá de proteger de los elementos, cuando empieza a decir algo sobre el mundo - cuando empieza a tomar las cualidades del arte. Podrías decir que la arquitectura es lo que sucede cuando la gente construye con una consciencia de estar haciendo algo que va, al menos un poquito, más allá de lo práctico." (Goldberger, 2009: ix)
Por otro lado, nuestros esfuerzos están concentrados - o al menos eso quisiéramos - en adquirir información. Leemos, nos formamos, conversamos, vemos la mayor cantidad de cosas posible, con el fin de poder entender este amplio contexto mencionado líneas arriba. Quien vive de proyectar, posiblemente, no tenga tiempo para esto. Leer, y entender lo que se lee, toma tiempo y energía; el resultado es la capacidad de ver una serie de aspectos sobre una obra, de manera simultánea e incluso considerando aspectos que el mismo proyectsta puede no haber notado. 
"Tres críticos, parados uno al lado del otro, mirando el mismo muro, pueden tener cosas completamente diferentes que decir sobre dicho mucho sin siquiera entrar en desacuerdo." (Lange, 2012: 9)
Volviendo a la intervención que cuestiona quién es Patricia Ciriani, la respuesta es que ella es una profesional de la historia del arte. Es decir, que ha pasado muchas horas de su vida leyendo e informándose, yendo a exposiciones e incluso organizándolas, viendo y conversando. Es decir, es una persona que, sin haber tenido una "obra importante de Arquitectura o Urbanismo" está, probablemente, más preparada que muchos arquitectos y urbanistas para criticar un edificio y defender una postura. 

Por último - y me parece increíble tener que llegar a este argumento - decir que alguien no puede criticar por no haber construido nunca es casi como decir que si no se es homosexual no se puede opinar sobre el derecho de éstos a contraer matrimonio, o que si uno nunca ha abortado (o no es mujer) no puede decir nada sobre el derecho de las mujeres a decidir sobre este tema.

De todos los mitos sobre la crítica, he de ser honesta, este es también el que más me indigna. En algún momento de la carrera, algún profesor - de taller probablemente - se lo intenta inculcar a sus alumnos. Esto produce arquitectos lisiados, que toman la crítica con sorna y sin un ápice de respeto. ¿Esto puede acaso conducir a mejoras en la profesión?

Como lo dice el artículo de Attoe, publicado aquí, la crítica es una hipótesis. No es el Juicio Final. No le tengas miedo, pero respétala.

Segundo mito.


* Para los interesados, la discusión fue zanjada en julio de 1979, en el marco del Meeting of Architecture Critics, en Barcelona. El tema de dicha reunión fue "The Role of the Critic in the Architectural Process". El Comité Internacional de Críticos de Arquitectura, establecido en el decimotercer congreso internacional de la International Union of Architect (1978, México D. F.) conluyó que "la crítica y la evaluación deben ser reconocidas como parte constituyente del proceso arquitectónico, desde el planeamiento hasta los detalles finales del diseño" (Glusberg, 1980)


Glusberg, J. (1980) International Meeting of Architecture Critics. Leonardo, Vol. 13, No. 2. p 132.
Golberger, P. (2009) Why Architecture Matters. New Haven: Yale University Press.
Lange, A. (2012) Writing About Architecture. New York: Princeton Architectural Press.

7 comentarios:

  1. Buenos días soy el arquitecto de quien tomas las opiniones, a pesar de que hubieron muchas más, la arquitectura en Perú ha involucionado en las ultimas décadas, primando como bien dices la arquitectura en serie y la globalización antes siquiera del hecho de si contribuye o no a la ciudad, muchos arquitectos se dedican a esa rama, pero ya se ha perdido el discurso de "yo soy arquitecto porque deseo contribuir con el desarrollo de la ciudad", ahora va más por el tema de competencia y ganar dinero pasando la ciudad a un segundo plano, hacer una mesa redonda sobre adonde va la arquitectura en nuestro país, y que esto sea discutido por personas que no han enfrentado proyectos, para mi es un tanto inconsecuente, tenemos muchos teóricos, muchos arquitectos con grados de master en diseño y urbanismo, pero que no tienen cabida en el medio laboral, porque simple y llanamente no se dan las condiciones. Personalmente si creo que hacer una mesa redonda debe darse con profesionales que tengan la experiencia de enfrentar situaciones y buscar y plantear los cambios necesarios, como bien dices al ser proyectista y dedicarte a eso quizás uno no atiende ciertos temas, pero hay una diferencia y muy fuerte, sobre todo respecto a un tema en espacial, el arte, el arte puede tener muchos críticos con opiniones muy distintas sobre una obra, y es que una obra de arte genera sensaciones diversas, y puede ser hasta cierto punto habitable, pero no será perenne en este último sentido como lo es la arquitectura, la arquitectura no es solo arte, es la confluencia de muchas áreas, un arquitecto no puede ver solo lo agradable de la misma o solo la función, un arquitecto tiene que meterse en la piel del cliente y diseñar para el, saber ver lo que el cliente no ve, investigar todo aquello que te falta y transformarte en cada proyecto, y para lograr eso la única manera es que hayas vivido esa experiencia, no es verlo de afuera, verlo de afuera genera sensaciones y opiniones directas sobre el producto terminado, realizar un proyecto conlleva análisis, investigación, y conocimiento de muchas otras profesiones que terminas asimilandolas en el proceso de diseño. Si yo deseo hacer una mesa redonda sobre el futuro de la arquitectura en el Perú, deseo saber experiencias de otros, enfoques de otros, la manera de enfrentar la problemática, y no solo el producto terminado, me interesa el proceso, porque mediante el proceso puedes hacer escuela y guiar.

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    1. un ojo abierto un ojo cerrado, quien dice la verdad???. dejemos el ego a un lado.

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    2. Creo q no has entendido el punto. La idea de la crítica es que hayan diversas formas de ver la arquitectura. Desde el proyectista que también es crítico (como tu dices), desde el crítico que nunca proyecta. O desde el periodista, historiador y/o gente que habita el edificio. Es saludable tener varios puntos de vista y aceptarlos todos (o casi todos), en lugar de decir que porque no diseñas nada no tienes el valor para criticar una obra de arquitectura.

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  2. A parte del aspecto teórico y académico de la crítica, siento que otra buena crítica es lo que dice la gente que a diario usa y está de paso por edificio.

    He visto que Giancarlo Mazzanti usa ese recurso en dos proyectos suyos, trabajar en conjunto con un estudio audiovisual y realiza entrevistas a la gente que usa los edificios que ha proyectado en Medellin. Uno de ellos es el Coliseo Cubierto Iban De Bedout, el otro el Parque Biblioteca España. La gente dice de todo, cosas muy interesantes de escuchar, son comentarios que suenan sinceros y totalmente imparciales.

    Saludos Cristina, excelente artículo, me ayudaste a liberar los prejuicios que tenía con respecto a la crítica arquitectónica.

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  3. ¡Muchas gracias!

    Taaaambién viene. El mito III trata exactamente de eso, de la "crítica de a pie". No sabía que Mazzanti lo hacía, voy a averiguar un poco ¡Saludos!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Se necesitan criticas de personas que aporten y profesionales que sepan de la materia. La arquitectura y la ciudad son aspectos que se deben manejar en forma interdiscipilnaria y no solo por arquitectos. Es un error decir que un critico de arquitectura debe ser solamente arquitecto. Necesitamos disntinos puntos de vista y no solamente " que sea arquitecto"

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