lunes, 1 de abril de 2019

9 cosas que aprendí sobre cómo sobrevivir en academia (M. R. Holman)

"¡Hoy es el 9no aniversario de mi sustentación! Para honrar ese gran día / malísimo documento, aquí presento las 9 cosas que he aprendido sobre cómo sobrevivir en academia desde entonces:

1. Sé caritativo contigo mismo y con los otros.
Se amable contigo mismo. Cree en lo mejor de las personas. Perdona errores, incluyendo los tuyos.

2. ¡Estúdiate! ¡Somos académicos! Tenemos las herramientas para entender el comportamiento de otros, podemos aplicarlas a nuestro propio comportamiento.
Averigua qué te hace trabajar... y qué te desmoraliza.

3. Tenemos opciones respecto a cómo pasamos el tiempo.
Pasa tu tiempo haciendo cosas que no odias. Minimiza el tiempo que pasas haciendo cosas que odias.

4. Un objetivo sin un plan es sólo un cuento de hadas.
¿Quieres presentar un artículo este mes? ¡Averigua CÓMO vas a hacerlo y lleva ese plan a la acción!

5. Las comparaciones son ladronas de la dicha.
No mires a alguien más en academia y pienses: mi trayectoria nunca va a ser eso. ¡No lo será! Porque somos todos únicos, fantásticos académicos que producimos nuestras propias cosas en nuestro propio modo.

6. No puedes devolver los favores que te han hecho, pero puedes retribuirlos.
Trabaja activamente para hacer de la academia eso que tu quieres. Apoya a otros. Recuerda cuando la gente fue gratuitamente generosa o amable y extiende eso a alguien que lo necesite.

7. Sé amable.
Nunca me he arrepentido de haber sido amable con alguien. Definitivamente me he arrepentido de ser antipática. No seas antipático.

8. Llena tu círculo de personas hábiles y capaces (badasses) y luego convierte ese círculo en herradura.
Encuentra a tu gente en academia y luego encuentra a más de esa gente y dales la bienvenida, y haz espacio para más y más hasta que tu gente esté en todos lados.

9. Sé tú. Haz tus propias cosas. Sé tu prioridad.
No te escondas. Haz eso que te hace estar vivo. ¡Y coloca primero a ti mismo, a tu salud, a tu felicidad, a tu magia y a tus proyectos!"

Holman (2019, March 25) "Today is the 9th anniversary of my dissertation defense!" [Twitter thread]. Retrieved from https://twitter.com/prof_mirya/status/1110179135228383232?s=19

miércoles, 27 de marzo de 2019

Villaggio Olimpico (Cafiero, Libera, Luccichenti, Monaco, Moretti) - Parte 3

Ir a Parte 2

“La peculiaridad del proyecto del Villaggio Olimpico es, sin embargo, relativa a su uso particular, es decir, a la necesidad de albergar 84 delegaciones deportivas provenientes de todo el mundo, compuestas de atletas, enviados institucionales y periodistas. Por lo tanto, el diseño de las instalaciones debió traducir este escenario multiforme teniendo en cuenta las prescripciones del Comité Olímpico Internacional. Estas reglamentaban tanto el comportamiento de los deportistas en el villaggio como las modalidades de alojamiento, asignando los departamentos según “grupos de delegaciones étnicamente afines”[1] e , igualmente importante, respetando los equilibrios geopolíticos que existían en esa época entre las naciones participantes.

No menos importantes las exigencias expresas por la comisión política italiana, bien sintetizadas por el entonces Ministro del LLPP Giuseppe Togni, autentico deus ex machina del la operación Villaggio Olimpico: la intervención debería ser una tarjeta de visita creíble de Italia al mundo, que testimonie el bienestar logrado y la modernización conquistada. En definitiva, el Villaggio debería restituir una imago mundi creíble de la época y, al mismo tiempo, aparecer como la demostración tangible de la reciente internacionalidad de Italia, siendo conscientes que, como señalaban las líneas guías sobre la Organización y el Funcionamiento del Villaggio Olimpico, realizadas por CONI, “el éxito más o menos feliz de la empresa habría conllevado el prestigio del País”[2].

Terreno, antes de la intervención

Planimetría de los proyectos

El evento del barrio parece, entonces, partir de condiciones preliminares que, comportan, además, la producción por parte de los proyectistas de una serie de variantes en obra. Todo esto teniendo en cuenta el destino final del uso del Villaggio, es decir, de la función de barrio residencial para empleados. Como se señaló, la realización de la intervención fue confiada al INCIS que, después de los Juegos, asumiría la gestión del complejo, transformándolo en un asentamiento permanente para cerca de 6500 habitantes.” (p. 145)

“La subdivisión del área del proyecto en seis cuadrantes autónomos – teniendo en cuenta el futuro viaducto – hace que las residencias estén compuestas según “unidades de habitación” oportunamente aisladas por trazados varios principales y distintos por tipo, altura, y densidad de habitación. Esto responde a la voluntad de obtener una estructura urbana constituida de núcleos edilicios diferenciados, en grado de garantizar aquella variedad formal y autonomía funcional pedida por las delegaciones participantes. El sistema compositivo a la base de la definición de estas unidades de habitación independientes corresponde al método de Libera de “tramas residenciales espaciales”: construcciones desligadas del diseño de calles, resultado de la acumulación de alojamientos simples, combinados según mallas geométricas, aislados del verde y ligados entre sí a través de recorridos peatonales que no coinciden con la trama edilicia y viaria.

A este elemento formal del Villaggio se combina el carácter radical del verde y su diseño innovador respecto a la disposición de las residencias. En tal propósito es ejemplar la invención, probablemente de Libera, del tipo en línea agregado a cruz. La adopción de este tipo de edificio, fácilmente reconciliable con la lotización preexistente y programáticamente privado de áreas libres, manifiesta la idea de verde de Libera para el Villaggio: un ámbito intermedio entre la escalera de la célula de habitación y el lote, al servicio directo de la residencia, donde dedicarse, al aire libre, al ejercicio físico y al tiempo libre. A esto se añade la adopción, para toda la arquitectura del Villaggio, de un nivel de pilotis que eleva la cota residencial 3.30 m e que, en efecto, establece la continuidad y, por lo tanto, la extensión del uso de estos espacios para todos los residentes del barrio. El añadido particular en cruz garantiza, de todos modos, un diseño y una medida al verde, gracias a la alternación modulada de espacios aporticados y abiertos.” (p. 146)

Sala de descanso para los atletas, hoy un supermercado

Estado actual

Vistas de las propuestas arquitectónicas y paisajísticas

 “La historia del barrio olímpico en el decenio sucesivo a la construcción se caracteriza sobre todo por la lenta aparición de los problemas que aun hoy influencias negativamente la vida de los residentes. El Villaggio, ocupado por los primeros asignatarios en el otoño de 1960, presentaba como el elemento más criticado la no resuelta cuestión de la responsabilidad del mantenimiento de los jardines, originalmente disputada entre el Comune y el INCIS. El resultado de esto, más allá de la lenta e inexorable degradación de las áreas destinadas como prados, fue el crecimiento descontrolado de la vegetación (…).

Hipótesis relativas a un uso alternativo de las áreas verdes, con un mayor carácter público, se llevaron a cabo a través de intervenciones promovidas por el Ufficio giardini del Comune di Roma, culminadas en 1967 con la instalación de una serie de equipamientos para el juego y el tiempo libre, sobre un proyecto de Maria Vittoria Calzolari. Estas instalaciones, localizadas principalmente bajo y a los lados del viaducto, tuvieron una vida breve y hoy han desaparecido casi completamente (…). No exento de crítica ha estado el uso de los departamentos por parte de los residentes. La elección de dar a los edificios amplias superficies vidriadas – lógicamente ligada a la considerable relación entre el número de camas y superficies totales de los alojamientos, sino que además por la necesidad de permitir una ventilación ideal en la residencias durante las semanas de verano de los Juegos – ha provocado con los años intervenciones espontaneas de cerramientos, especialmente en las líneas de los lotes 2, 4 y en las cruces.  Al mismo tiempo, una buena parte de las galerías de las líneas han sido cerradas con muros, para ganar una mayor superficie interna, con el fin de realizar reposteros o aperturas técnicas para calefacciones o aires acondicionados.

Niños jugando en el parque construido
bajo el viaducto de Corso Francia (1967),
hoy desaparecido.

Viaducto de Corso Francia, hoy.

(…) El paso en 1973 de la gestione INCIS a IACP ha hecho extrema la problemática suscitada, generando como respuesta en los residentes un proceso de renuncia a los alojamientos y el nacimiento de condominios que termina en una gestión autónoma de los espacios comunes. A partir de los años 90, la construcción primero del Auditorium y luego del MAXXI ha consolidado el área flaminia como punto de referencia para el tiempo libre, la música y el arte contemporánea en Roma. Esto ha contribuido a los procesos, aun en curso, de valorización inmobiliaria y de mutación del uso residencial, caracterizado ya no solo por los herederos de los primeros receptores INCIS, sino también de núcleos familiares mínimos compuestos de profesionales independientes, jóvenes parejas y estudiantes.” (pp. 149-150)


Fuente:

Cianfarani, Francesco (2017) L’architettura del Villaggio Olimpico tra forma della casa e forma dell’evento.  En: De Matteis, Federico; Reale, Luca. Quattro quartieri. Spazio urbano e spazio umano  nella trasformazione dell’abitare pubblico a Roma. Roma: Quodlibet. Diap Print.

Todas las imágenes históricas son de la misma fuente.



[1] Comitato otganizzatore della XVII Olimpiade di Roma, Giocchi della XVII Olimpiade: Roma 1960. Rapporto Ufficiale del Comitato Organizzatore, Comitato Organizzatore dei Giochi, Roma 1962, vol. 1, p. 237.
[2] “… la riuscita più o meno felice dell’impresa avrebbe impegnato il prestigio del Paese”. S. Ascenzi, G. Fabre (a cura di), Organizzazione e funzionamento del Villaggio Olimpico. Relazione Finale, Roma 1961, p. 1.

jueves, 21 de marzo de 2019

Villaggio Olimpico (Cafiero, Libera, Luccichenti, Monaco, Moretti) - Parte 2

Ir a la Parte 1

“El área comprendida entre las pendientes de villa Glori, la via Flaminia y la actual via Pilsudski ha estado tradicionalmente ocupada por equipamiento deportivo. En los primeros años del siglo XX se construyó, sobre la Piazza d’Armi, el Campo Parioli para las carreras de caballos, en 1911 se inauguró el Stadio Nazionale, en 1925 el hipódromo de villa Glori. Sucesivamente se realizaron los campos de Teni Parioli y el canódromo della Rondinella. Antes incluso se encontraban el campo de futbol de la Romulea y las instalaciones de la Società podistica Lazio. 

Barracas pre-existentes

El Plan regulador de 1931 destinaba la zona a ser un parque público, pero con el Plan detallado n. 119, esta destinación fue cambiada. En toda el área se previó la construcción de un barrio de edificios. Para la sistematización planovolumétrica definitiva y para el diseño de un nuevo eje de recorrido veliz que uniese, a través del inutilizado puente Flaminio, la Cassia y la Flaminia con viale Tiziano y viale Parioli, se publicó un concurso del que resultó vencedor el proyecto de Claudio Longo. En los mismo años, sin embargo, el área del Campo Parioli, caída en desuso des hacía buen tiempo, había sido ocupada por un conglomerado de barracas que se fue extendiendo progresivamente hasta ocupar, hacia el fin de los años cincuenta, incluso el hipódromo de villa Glori cuando este fuera desmantelado para la construcción de las nuevas instalaciones de Tor di Valle.

En ocasión de las Olimpiadas, la zona fue escogida para construir en ella una serie importante de instalaciones deportivas y de servicio: el Villaggio Olimpico, el edificio de las federaciones deportivas, el estadio Flaminio, el Palazzetto dello Sport. Con este objetivo, en 1959, fue aprobado un nuevo Plan detallado con las nuevas previsiones. La realización del Villaggio Olimpico se encargó al INCIS, el Istituto per le Case degli Impiegati dello Stato, que, después de los Juegos, habría previsto transformarlo en un barrio residencial para 6500 habitantes. Del proyecto se encargaron Cafiero, Libera, Moretti, Monaco y Luccichenti.

A la base del equipamiento del barrio está la voluntad de respetar al máximo el ambiente natural, incluso de transformar el verde en el elemento más importante del proyecto urbanístico. No solo los edificios (que no superan los 5 pisos de altura) están dispuestos en manera tal de dejar libre la visual tanto hacia la colina de villa Glori como hacia las costas del Tevere, sino que los prados, los árboles, los arbustos son el verdadero tejido conector entre las casas. De las 35 hectáreas de superficie total, en efecto, 16 están dedicadas el verde, 12 destinadas a calles y servicios, y solo 7 están ocupadas por los edificios. La densidad supera por poco los 150 habitantes por hectárea. Esta decisión subrayada del hecho que todos los edificios están elevados sobre pilotis de modo que ofrecen una continuidad visual al nivel del terreno. En este sentido también se entiende la elevación del trazado de corso Francia, que originalmente se proyectó elevado y, por lo tanto, dividía en dos parte distintas el barrio.




Las casas son de 10 tipos diversos, reducibles a 5 esquemas fundamentales. Los edificios A son cases en línea de 3 y 4 pisos; los edificios B, casas en línea de 5 pisos con alojamientos pequeños y un patiecito central; los edificios C, casas en línea de 4 pisos dispuestos para formar un patio cuadrado; los edificios D tienen 2 pisos de alto, una planta en cruz con escalera central y cuatro alojamientos por piso; los edificios E tienen la planta cuadrada, 4 alojamientos por piso y 2 pisos de alto. Las diversas soluciones arquitectónicas están fuertemente unificadas por la elección de algunos elementos comunes: además de los pilotis, las impostas en cemento, las ventanas horizontales barnizadas de blanco y la cortina de revestimiento de color amarillo dorado. El Villaggio Olimpico e sin duda uno de los mejores barrios de iniciativa pública realizados en Roma, ciertamente el primero en el que se aplicó con coherencia los principios urbanos del Movimiento Moderno. Los años parecen confirmar las bondades de dicha elección.”



Fuente:

Piero Ostilio Rossi (1984) Roma, Guida all’architettura moderna, 1909-1990. Laterza: Roma-Bari. pp. 208-2011.

Parte 3

lunes, 18 de marzo de 2019

Villaggio Olimpico (Cafiero, Libera, Luccichenti, Monaco, Moretti) - Parte 1

Villaggio Olimpico es un barrio en la zona norte de Roma, cerca a Ponte Milvio, al lado de via Flaminia. Hacia el sur limita con el Auditorium de Renzo Piano, y está a pocos pasos del MAXXI de Zaha Hadid. 



Hasta hace poco, no recuerdo haberlo escuchado, pero actualmente me hospedo aquí. Es un barrio muy distinto al resto de Roma. En primer lugar, los edificios (bajos, para los estándares de la ciudad) se encuentran casi completamente elevados sobre pilotis, exceptuando los ingresos y algunos negocios en la zona central. En segundo lugar, creo es una zona donde casi no hay negocios de tabaco (tabaccaio) o puestos de periódicos (edicola), dos constantes de todos los barrios Romanos.

Finalmente, y exceptuando algunas horas del día, el Villaggio Olimpico parece desierto.

Su historia, que inicia en las últimas décadas de 1950, como una de las muchas obras para las olimpiadas de 1960, es bastante interesante. De cara a proyectos poco afortunados en Lima, concebidos para eventos deportivos similares, no está de más analizar un poco este ejemplo.







Parte 2

jueves, 28 de febrero de 2019

Popular/Commercial Architecture (A. Gowans)

Popular/Commercial Architecture: The Continuing Art of Architecture as Visual Metaphors of Persuasion/Conviction

"In popular/commercial building, traditional concepts of architecture as the art of creating visual metaphors of convictions survive, in contrast to the avant-garde Establishment view of architecture as an expression of Master Builders creating visual and emotional experiences for spectators.

(...) Great Architecture is what Great Architects say it is. How can we know a Great Architect? By the Great Architecture he designs. At least, that's the implications of an article by Phillip Johnson in "The Inland Architect" a few years ago where he listed the best buildings of the last decade as those "which gave me the greatest thrill when I entered them." (...) 

Great Architecture historically was not erected to provide aesthetic experiences for the visitors; rather, visitors' aesthetic experiences were contrived so that convictions embodied in the architecture might be more compelling.

According to orthodox architectural-historical theory, that concept of architecture as meaningful visual metaphor began disappearing in the 18th century and by now is totally gone. Its last exponent is supposed to have been Frank Lloyd Wright. He, according to Norris Smith, conceived of factories (for example) like the Larkin or Buffalo or the Johnson Wax in Racine, as sacred centers of communal life analogous to Greek temples or Gothic cathedrals in their time and place; he understood how to make houses metaphors of the family. Mais après lui, le déluge. That kind of architectural thinking is no more. Kaput. Fini."

Johnson Wax, Frank Lloyd Wright
Racine, Wisconsin (dezeen)

But - striking contrast! - what architectural landscape doesn't still have dozens of examples to show, of buildings conceived as metaphors of value, and decked out in eclectic style correspondingly. (...) popular/commercial builders all over the world have gone on perpetuating a kind of architecture which is supposed to have died long ago.

(...) However impoverished or banal popular/commercial architecture may aesthetically be, it remains conceived on traditional principles of High Architecture as an art of persuasion/conviction: full significance deriving from a body of ideas outside itself, style deliberately used to assert ideology.

The ideology being asserted in this case is, of course, a traditional one - the concept of a nuclear family in free possession of its own domain, the principle of free enterprise, the prizing of liberty above equality."

Gowans, A. (1981) Learning to See. Historical Perspective on Modern Popular/Commercial Arts. Ohio: Bowling Green. pp. 395-402

jueves, 31 de enero de 2019

Criterios de clasificación de la vivienda informal: una revisión sistemática

Investigando procesos de apropiación en la ciudad informal, auto-construida, nos encontramos con dificultades en la clasificación de las unidades observadas. Es común hablar del grado de consolidación de la vivienda, observada según materiales y cantidad de pisos construidos. Sin embargo, los fenómenos urbanos en su complejidad tienen a incorporar variables sociales, temporales y económicas que dificultan la clasificación.

Es así que nos propusimos encontrar métodos que podamos utilizar en el estudio de la vivienda informal. No hay muchos. La gran parte de artículos encontrados analiza casos de estudio puntales, con clasificaciones hechas "a medida" del estudio en cuestión.

Ese resulta siendo el punto más importante.

Para estudiar la ciudad informal, es necesario que la metodología que usemos pueda ser flexible a las situaciones que nos encontramos en las exploraciones.

Para este artículo, observamos 19 metodologías que ordenamos en un cuadro. La idea es que la síntesis de los aspectos observados puedan ayudarnos a plantear clasificaciones de la vivienda informal que permitan estudios exhaustivos y, eventualmente, propuestas bien sustentadas.

Aspectos a considerar en el estudio de la vivienda informal
(Dreifuss-Serrano, Schreier-Barreto, Jumpa (2018))


El artículo completo se encuentra en este enlace.


Dreifuss-Serrano, C., Schreier-Barreto, C., & Jumpa, M. (2018). Criterios de clasificación de la vivienda informal: una revisión sistemática. PRISMA como herramienta para establecimiento y análisis de categorías. rita_revista indexada de textos académicos, (10), 98-103. Recuperado de http://ojs.redfundamentos.com/index.php/rita/article/view/348/313

sábado, 1 de diciembre de 2018

Primum non nocere I: las herméticas torres de oficinas

Primum non nocere. Desde el juramento Hipocrático (siglo IV a.C.), se incluye esta noción como la primera de las reglas a cumplir por un médico. La bioética contemporánea la traduce como inocuidad (non-maleficence): es preferible no hacer nada, que hacer algo que pueda dañar o empeorar una situación dada.

Los arquitectos y los médicos compartimos una característica fundamental: ambos desempeñamos profesiones al servicio de la gente. El primum non nocere debería aplicarse a nosotros con el mismo rigor.

Sin embargo, resulta tan extraño en la práctica cotidiana. ¿Cuántos ex-terrenos eran mejores que los edificios que actualmente los ocupan? ¿Cuántos barrios se han arruinado por el producto de los arquitectos?

Los ejemplos son muchos, pero empezaré por uno que me parece especialmente grave, porque el daño que comete no es sólo estético (apreciación subjetiva y cuestionable) sino ecológico. Es decir, nos hace daño a todos.

Los edificios con muro cortina, enormes prismas de colores metálicos, se pusieron de moda, en otras latitudes, durante los años 80. Crisis económicas y terrorismo nos mantuvieron a salvo de ellos hasta fines de los 90, cuando se convirtieron en la nueva y mal entendida "arquitectura moderna" en Lima, símbolo de un boom que emocionó a economistas, ingenieros y, por qué no, arquitectos. Actualmente proliferan, con velocidad alarmante, en distintos puntos de la ciudad.

Ya se ha argumentado que el emplazamiento de estos conglomerados de oficinas genera congestión en zonas de la ciudad que están mal preparadas para un incremento tan dramático del flujo vehicular. También se ha dicho que son edificios que generan espacios desagradables, fuera de escala y poco acogedores en su conexión - o falta de - con la calle.

Los sobre costos de algunos de estos proyectos, la poca integración con el contexto, lo aburrido de sus formas, lo complicado de su limpieza, lo predecible de la fórmula de oficina como diseño arquitectónico, son otros aspectos a mencionar.

Yo priorizo el problema de la ventilación. La nula importancia que se da a la orientación, sumada a que muchos de estos edificios emplean ventanas que no se pueden abrir, hace indispensable el uso constante de aire acondicionado. En Lima. Todo el año.

Es cierto que hay meses en verano en donde un poco de aire fresco no nos caería mal, pero la mayor parte del año, una ventana abierta o cerrada puede solucionar el problema del confort térmico al interior de casi cualquier construcción concebida con sensatez. 

El mal diseño, que sucede con alarmante frecuencia en estas torres, obliga a sus dueños o arrendatarios a un gasto constante de energía en ventilación artificial. Si, además, se trata de edificios que, por razones de imagen, utilizan cristales oscuros, a dicho gasto hay que agregar la necesidad de utilizar luz eléctrica todo el día.

(Fuente: http://www.gym.com.pe)
El uso permanente de ventilación artificial, además, tiene efectos negativos en la salud de sus usuarios (Robertson et al., 1985; Yu et al., 2009), especialmente en lo concerniente a las vías respiratorias. Son edificios que nos enferman.

¿Por qué se siguen construyendo? Una idea equivocada de imagen institucional, un simbolismo impuesto que asocia estos edificios con oficinas productivas y "modernas", en suma, una más de tantas modas dañinas en la historia. 

¿Tenemos que ignorar a las torres de oficina de muro cortina, entonces? No lo creo. Muchos de los problemas planteados encuentran solución en el sentido común. Evitar que las cuatro fachadas sean iguales y considerar, en lugar de esto, la orientación del edificio y los frentes en los que se debe evitar el asoleamiento; el uso de membranas o parasoles incorporados al diseño del edificio; la posibilidad de una ventilación natural por medio de, solución más que obvia, ventanas que puedan abrirse (el edificio administrativo de la Universidad Nacional de Centro del Perú, con climas más adversos y muchos otros temas criticables, lo hace). Estoy segura que hay muchas otras posibilidades que deberían ser ejercicio creativo de arquitectos. 

Claro, si las ventanas se abren, el prisma ya no se verá "limpio", término con lo que muchos arquitectos tienden a obsesionarse y que nada tiene que ver con la higiene. Bueno, toca preguntarnos, ¿qué es preferible?

sábado, 3 de noviembre de 2018

New Orleans: Piazza d'Italia (C. Moore + Perez Architects) II

"Charles Moore’s Piazza d’Italia is like one of those fruity, rummy Hurricane cocktails that you sip through a straw from a curvy glass garnished with an orange slice and maraschino cherry: colorful, over the top, and made of questionable ingredients." (Freeman, 2004)


"The way architecture communicates with this industrial society has to be seen as a major challenge for Post-Modernism. Clearly Modernism failed to speak to this society in several ways [...]. Simplifying somewhat we can point to three basic justifications for choosing a style, or mixing them, as the case may be: the context that the building fits into, the character of the particular functions which must be enhanced by style, and the taste-culture of the inhabitants. We can see these three aspects in Charles Moore's [...] Piazza d'Italia in New Orleans" (Jencks, 1977, p. 143)



"Inclusivism rejects the Modern Movement's aloof and heroic stance with regards to the realities of day-to-day living in favor of a more modest and flexible position by which architecture embodies values that are supported by society and not just other architects. [...]

Post-Modernism also rejects the abstraction of the Modern movement's International Style in favor of a return to "representational" as a key element in communication. Charles Moore, for example, states that his recent design for a fountain at the Piazza d'Italia in New Orleans is 'shaped like the map of Italy (only very slightly abstracted), with the five architectural orders on the wall surruonding it rendered, not exactly standardly, but certainly quite specifically in stainless steel and water [...]'" (Stern, 2009, p. 111)


"A point worth stressing is that the plurality of meanings in this scheme could not have been successfully incorporated by one designer (a point to be made generally about participation [...]). Moore has teamed up with two local architects from the firm of Perez and Associates and these designers supplied much of the peculiar cultural knowledge. They were the ones to stress the importance of the annual St. Joseph's festival, the pretext for the fountain and piazza. Once a year, the Italian community comes to the fore to celebrate its presence and they do so by selling Italian specialities and local concoctions (muffalattas, salami, cheese, etc.) on the day of their patron saint. Since the ostensible reason for the piazza was to give identity to the Itallian community in a city where other ethnic groups dominate (the French, Spanish, the blacks and Anglos) there was a sufficient pretext for historicist rhetoric and explicit content." (Jencks, 1977, p. 146)












 

"Clearly, the success of this rhetoric depends on an area outside of architecture: the belief in a credible social or metaphysical content. The search for such content is the next challenge for Post-Modernists." (Jencks, 1977, p. 146).


Fuentes:

Freeman, A. (2004) "That ’70s Show. In New Orleans, the third act begins on a famous outdoor stage." Landscape Architecture.

Jencks, C. (1977) The Language of Post-Modern Architecture. New York: Rizzoli.

Stern, R. A. M. (2009) Architecture on the edge of Post Modernism. Collected Essays 1964-1988. New Haven: Yale University Press.
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